El hallazgo de esta cabeza de serpiente envuelta en un trapo rojo, llamó la atención de agentes del serenazgo cuando patrullaban el boulevard de la paz.
Y no era para menos la preocupación de serenos y vecinos de la zona se trataría de una práctica de brujería.
Cuando la franela fue abierta con mucho cuidado solo encontraron polvo.
Para que la hechicería no haga efecto procedieron a quemar el trapo y la cabeza de la serpiente venenosa.

