La sala penal de apelaciones ordenó la libertad con restricciones de la procesada Celmira Delgado Requejo, quien se encuentra hasta el momento recluida en establecimiento penitenciario las pampas de sananguillo de la Banda de Shilcayo, sindicada de mandar matar a su ex esposo, el empresario Pedro Llacsahuanga.
La sala de apelaciones llegó a la conclusión que no hubo colaborador eficaz debido a que no se llevó un proceso correspondiente de acuerdo a las leyes. Por ese motivo la sala está ordenando que se envíen copias certificadas al órgano de control interno del Ministerio Público de todo lo actuado por los señores fiscales a cargo del caso Llacsahuanga.
Solo falta el oficio que debe remitir la sala de apelaciones al INPE disponiendo la inmediata libertad.
Según el abogado, hasta el momento no hay elementos de convicción que vinculen a su patrocinada directa o indirectamente en la muerte del empresario. Cabe precisar que todas las personas, presumiblemente involucradas en el asesinato que fueron encarceladas, obtuvieron su libertad por falta de pruebas.

