En estas condiciones, empapado de sangre llegó al hospital de Picota un hombre en evidente estado de ebriedad luego de sufrir una aparatosa caída cuando salía de una cantina luego de varias horas de libar aguardiente.
Pese a la gravedad de la herida se resistía a ser atendido, inicialmente se sujetó fuerte de las barandas del motocar, trabajadores del hospital y un efectivo de la Policía Nacional tuvieron que hacer uso de la fuerza para hacerlo sentar en una silla de ruedas.
La víctima fue encontrada ayer en la noche en la vereda de una vivienda, frente a la plaza de Picota, los propietarios del inmueble, le brindaron auxilio.
Se supo que cuando le pasó el efecto de la embriaguez, este hombre, se mostró agradecido con las personas que le brindaron su apoyo.

