Aproximadamente 200 familias fueron desalojadas pacíficamente de un terreno de 4 hectáreas de propiedad de la Asociación Reátegui Ríos, que permanecía invadido desde el pasado 17 de octubre del presente año.
El jefe de la región policial, informó que los invasores optaron por abandonar el predio y destruir sus precarias viviendas que habían construido.
Para hacer cumplir el mandato judicial participaron 300 efectivos policiales que primero se concentraron en la base del 105, para luego desplazarse hasta el asentamiento humano 10 de agosto.
El jefe policial insta a las personas a no dejarse sorprender por inescrupulosos que les aseguran la casa propia, cuando lo que consiguen es un proceso penal que incluso les podría llevar a pasar sus días en un penal.

