Luego de conocer la venta de entradas para la famosa fiesta semáforo que debía desarrollarse el 19 de noviembre, es válido preguntarse a quienes somos madres y padres de familia ¿conocemos dónde están nuestros hijos e hijas?, ¿sabemos con quiénes se frecuentan?, ¿predomina en nuestros hogares la disciplina?
En Tarapoto, para nadie es un secreto que existe cierto descontrol por parte de los adolescentes, aprovechando quizás las ocupaciones varias que tienen sus padres y madres o de repente del descontrol que ya llegó a casa. El Coronel PNP Mayo Ardiles Carlos, ha indicado que el 2015 se intervino un local donde se realizaba una fiesta semáforo, única intervención que ha realizado la policía hasta la fecha, que tiene que ver con la fiesta clandestina y en locales que no tienen ninguna autorización. Dijo que es muy importante que los padres sepan qué hacen sus hijos.
En lo que va del año, en la División de Criminalística han recibido 55 denuncias por desaparición de menores de edad, que se van de la casa, muchas veces a fiestas y regresan al día siguiente o en dos o tres días y algunos casos, muy pocos, han sido determinados como trata de personas. Pidió tener cuidado.
Asimismo, agregó que los menores aducen irse de su casa porque sus padres los maltratan y no es una sola vez que desaparecen y suele ocurrir durante los fines de semana, sin embargo, la policía, tiene la disposición de atender de inmediato las denuncias para dar con los menores. Pero qué es lo que está pasando, por qué este descontrol. Para el sicólogo Jaime Ríos López, estás actividades son como un refugio de los menores, que son consecuencia muchas veces de la falta de intimidad en la familia, empezando por el uso de los aparatos electrónicos como celulares y la televisión.
Dice que cuando los menores se sienten frustrados en sus casas, buscan refugio de este tipo y lo harán a través de sus pares y recordó la importancia de saber con quiénes se juntan los hijos y las hijas y lo que falta en las familias es control y dar afecto a los hijos. Finalmente, el sicólogo Jaime Ríos López, indicó que no basta decirlo, sino hay que demostrarlo, no solamente hablemos también actuemos y recalcó que los únicos responsables del comportamiento de los menores son los padres, y que evitemos echar la culpa de algunos comportamientos a otras personas.
Reportaje a cargo de SILVIA QUEVEDO.

