La tranquilidad del asentamiento humano 10 de Agosto se vio interrumpida el último sábado en la tarde cuando un grupo de invasores desalojó violentamente a otra facción que tenían la intención de negociar con el dueño del terreno.
Hasta el lugar llegaron efectivos policiales, la calma volvió a la zona, hasta que los agentes regresaron y esta vez jóvenes y adultos del asentamiento humano se enfrentaron a estos posesionarios.
Palos y piedras volaban por el aire en diferentes direcciones, en un momento la población hizo retroceder a los invasores.
Luego de casi media hora de batalla campal, los invasores hicieron retroceder.
Esta situación causó miedo en la población que tuvo que refugiarse en sus viviendas por temor a ser alcanzados por alguna piedra. Aproximadamente a las 7 de la noche llegaron efectivos policiales, quienes también fueron atacados por los invasores.
Hasta la mañana de éste lunes la tranquilidad volvió a la población.

