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Parque Nacional Cordillera Azul: 69 acuerdos de conservación y más de 14 mil familias comprometidas con el bosque

El Parque Nacional Cordillera Azul alcanza cifras históricas al cierre del cuarto trimestre de 2025, con una red de alianzas que abarca cuatro regiones amazónicas y que ha crecido un 400% en los últimos cuatro años.

Esta iniciativa involucra actualmente a 14,711 familias de las regiones de San Martín, Huánuco, Loreto y Ucayali. (Foto: Difusión)

El Parque Nacional Cordillera Azul (PNCAZ), bajo la gestión del Sernanp, cerró el cuarto trimestre de 2025 con un balance que consolida su modelo de participación como uno de los más sólidos del Perú. A través de la suscripción de 69 acuerdos de conservación con diversas organizaciones locales, una de las áreas naturales protegidas de mayor extensión en el país ha logrado tejer una red humana sin precedentes.

Esta iniciativa involucra actualmente a 14 711 familias de las regiones de San Martín, Huánuco, Loreto y Ucayali, quienes han asumido el compromiso de proteger el bosque como una condición fundamental para su propio desarrollo económico.

El crecimiento de este modelo ha sido exponencial. En los últimos cuatro años, la firma de estos compromisos voluntarios se incrementó en un 400%, pasando de apenas cuatro acuerdos firmados en 2021 a alcanzar picos históricos de veinte acuerdos en 2024 y doce adicionales en los primeros meses de 2025. Al cierre del último trimestre evaluado, de los 69 acuerdos acumulados, 45 se mantienen plenamente vigentes, mientras que seis se encuentran en proceso de renovación y dieciocho han vencido, planteando el desafío de reactivar este último grupo para mantener la integridad del corredor biológico.

El cacao y la diversificación sostenible

En este esquema, el bienestar económico local está estrechamente vinculado a la salud del ecosistema. El cacao se ha consolidado como el cultivo bandera del programa, estando presente en más del 70% de los acuerdos vigentes. No obstante, la cartera productiva se ha diversificado significativamente hacia sectores como el café, el turismo especializado, la artesanía y la piscicultura, involucrando directamente a 18 comunidades nativas en estas cadenas de valor.

En los últimos cuatro años, la firma de estos compromisos voluntarios se incrementó en un 400%. (Foto: Difusión)

Estos acuerdos de conservación funcionan como pactos de mutuo beneficio: las comunidades y asociaciones locales se comprometen formalmente a no realizar actividades de deforestación ni aprovechamiento no autorizado dentro del ámbito del parque. A cambio, el Estado, a través del Sernanp y su ejecutor de contrato CIMA, brinda asistencia técnica especializada, acompañamiento constante en el desarrollo de negocios sostenibles y el reconocimiento de los pobladores como actores clave en la gobernanza del territorio.

Un modelo de socios, no solo guardianes

Lo que distingue al modelo del PNCAZ es su enfoque en construir alianzas estratégicas con quienes habitan la zona de amortiguamiento. En lugar de aplicar una gestión exclusivamente restrictiva o punitiva, el parque ha transformado a las comunidades en socias activas de la conservación.

Los resultados obtenidos al cierre de 2025 refuerzan que esta apuesta tiene bases sólidas y una trayectoria de crecimiento sostenido. Al vincular el éxito de las economías locales con la conservación de la biodiversidad, el Parque Nacional Cordillera Azul se posiciona hoy como un referente nacional e internacional en conservación comunitaria y manejo participativo del patrimonio natural amazónico.