El operativo ejecutado por la Fiscalía de Prevención del Delito, junto a la Policía de Tránsito y personal de Serenazgo, empieza a mostrar resultados visibles.
A diferencia de días anteriores, donde decenas de motocicletas se estacionaban en los alrededores del colegio Juan Jiménez Pimentel —muchas de ellas conducidas por menores de edad—, hoy el panorama fue distinto.
Las calles lucieron despejadas y sin la presencia de vehículos menores pertenecientes a estudiantes. De acuerdo con los vecinos, desde muy temprano se notó el cambio, pues los jóvenes que antes llegaban manejando, esta vez optaron por caminar o venir acompañados de sus padres.

