Este motocar de 26 días de uso se encontraba estacionado en la cuadra seis del jirón Ramón Castilla; sin embargo, fue hurtado a plena luz del día y en cuestión de minutos. Su propietario al darse cuenta del robo dio aviso a sus vecinos y motocarristas.
Un familiar de Fidel Velásquez que se había dado cuenta de la escena, logró perseguir al ladrón junto a otros motocarristas, logrando retener al sujeto quien trataba de esconderse en una cuneta muy cerca del Mercado Santa Anita en el distrito de Morales.
Finalmente la policía llegó al lugar y sacó al supuesto ladrón de la cuneta para llevarlo esposado a la comisaría y realizar las diligencias correspondientes, mientras, en el patrullero, indignadas personas intentaban hacer justicia con sus manos.

