Morales. Un grupo de niños que pasaba una tarde de diversión bañándose en el río cumbaza a la altura de la bocatoma, se vio sorprendido cuando una persona adulta empezó a lanzar enormes troncos.
Los menores de edad que se encontraban junto a sus padres empezaron a registrar el hecho en sus teléfonos celulares, cuestionando la actitud de esta persona.
Pese al cuestionamiento, el hombre no paralizó y continuaba lanzando los troncos al río cumbaza.
Toda la palizada que era lanzada al río se fue a terminar justo en el lugar donde los niños se bañaban, hecho que les obligó a salir del río para evitar sufrir alguna herida.

