Fue intervenido a solicitud de su madre quien lo acusaba de haberle hurtado entre otras pertenencias un televisor el mismo que gracias al apoyo de los serenos de La Banda de Shilcayo se recuperó luego que fuera vendido a un vecino.
Al llegar a la oficina de seguridad ciudadana la indignada madre solicitó ayuda para darle un escarmiento al mal hijo, según el encargado de la oficina, este muchacho es reincidente en esta falta y al no existir un delito la mujer procedió a castigarlo.
Por tratarse de un robo realizado por un familiar directo no lo condujeron a la comisaría, Salas Meléndez instó a los vecinos a llamar al serenazgo ante cualquier tipo de hecho delictivo.
Finalmente la madre pidió trasladar al muchacho a la ronda campesina pero al no existir la voluntad del intervenido no se pudo dar cumplimiento al pedido.

