Desde muy temprano un fuerte contingente policial llegó hasta la parte baja del asentamiento humano 10 de Agosto, con la finalidad de brindar seguridad en el desalojo de decenas de personas que invadieron un predio de la familia Reátegui Ríos, en todo momento el juez Mariano Méndez Calderón instó a la defensa de los invasores que desalojen pacíficamente.
Luego que el abogado de la parte demandada dialogó con sus patrocinados, dio a conocer el juez que necesitaban una tregua para que puedan retirar sus bienes, solicitud que fue denegada por la familia Reátegui Ríos, argumentando que tuvieron el tiempo necesario para hacerlo.
El magistrado con megáfono en mano instó a los invasores que el tiempo había terminado, razón por el cual tuvieron que deshacer las casuchas que instalaron para entregar el predio.
El desalojo se dio de manera pacífica y mientras ello ocurría otras personas observaban de un terreno contiguo que está invadido desde hace más de 20 días y podrían correr la misma suerte en los próximos días.

