Palabras de indignación fueron las pronunciadas por John Sandy Salazar, Gerente Comercial de la empresa Pachanga, quien manifestó, cómo la discoteca viene siendo afectada a través de diversas intervenciones y sanciones, en cuanto a los límites acústicos que genera la organización.
Conforme expresó Sandy Salazar, la problemática no gira en torno a las medidas que deben acatar según lo establecido por el área de Fiscalización de la Municipalidad de Morales, sino en relación a que estas no se ejecutan de manera simultánea con todas las entidades de entretenimiento, las cuales en muchas ocasiones no respetan lo estipulado por la ley.
Finalmente, John Sandy refirió, que dentro del margen de las intervenciones, puede que se esté beneficiando a empresas que laboran a la par con ellos, ya que, de una u otra manera, algunas discotecas suelen evitar, “mágicamente”, los operativos.
El Gerente Comercial espera que las autoridades correspondientes tomen medidas inmediatas, puesto que este tipo de clientelismo empresarial perjudica al sector inversor.

