Las cámaras de video vigilancia de la empresa distribuidora de helado delató al trabajador; Humberto Rider Ríos, conocía todos los movimientos de su centro de trabajo incluso el lugar dónde se guardaban las ganancias del día.
En una de las cámaras se observa al delincuente ingresando por la parte posterior cubierto el rostro para evitar que lo reconozcan.
Una vez en el interior del local, alias gato seco, trata de desconectar y cambia de ángulo a la cámara, en ese instante su rostro queda registrado.
Creyendo que sus movimientos ya no serían grabados da rienda suelta a su accionar delincuencial y hace de las suyas por más de media hora. El facineroso había tomado todas las precauciones para evitar que lo identifiquen, por ello empleo guantes con la finalidad de no dejar huellas.
Ahora Gato seco se encuentra en manos de la justicia. Además de perder el trabajo podría perder su libertad.

